viernes, 3 de diciembre de 2010

Nuevo Malviajando




Ha pasado mas de un año y tantas cosas mas por aquí.

Este lugar fué incubadora de muchas cosas que pudieron conocer con el paso del tiempo... pero el hecho es que, como todas las cosas que crecen en incubadoras, ya le quedó grande, ¡ja ja ja!

Así es, este proyecto, aunque aun sigue siendo algo en lo que derrocho mi imaginación y mis ratos libres ha adquirido mas compromiso de mi parte, y entre otras cosas, decidí moverme a mi propio dominio y un lugar un poquito mas grande y abierto...

Les presento con mucho orgullo el nuevo malviajando que será el sitio que estaré manteniendo de ahora en adelante... Por lo que si por alguna razón caiste por aquí y no conoces el nuevo malviajando, ¿que esperas? Te invito a que lo conozcas.

Por ahora, este sitio pienso conservarlo como un lindo recuerdo, como muchos mas con los que vamos cargando en nuestras vidas.. Mañana quien sabe.

Gracias por venir, y espero verlos por mi nueva guarida ¡mua ha ha ha!

sábado, 30 de octubre de 2010

Twitter vs Messenger: Opinión de un Antisocial

Bien, algunos me han preguntado porqué, si nunca uso el Messenger, ando muy activo en Twitter. Bien, de entrada no soy un ser muy social que digamos, y eso ya lo han de saber, ¡ja ja ja! Sin embargo, esta vez mi respuesta mágica de “Porque soy un amargado” no satisface a nadie, ni a mi mismo, así que mientras estaba en la regadera (?) se me ocurrió hacer una lista de: “Razones por las que Twitter es mejor que el Messenger” segun mi humilde y amargada opinión.

- El Messenger es un medio de comunicación activo. Lo abres, ves quien está conectado y decides hablar con alguien o alguien contigo. A veces es un fastidio encontrarte a un montón de gente con la que no quieres platicar y tener que andar inventando cuentos para desconectarte, o de plano “desconectarte a la francesa”. Twitter en cambio, es un medio de comunicación pasivo. Lo abres e inmediatamente ves los montones de tonteri.. digo, digo de cosas interesantes que la gente tiene que decir, pero sin necesidad de entablar una conversación con nadie. Dices lo que sea que traigas en la cabeza y lo cierras. Sin necesidad de cuentos ni actos de desaparición.

- No existe el maldito mensajito de “Fulana está escribiendo...” ¡Carajo! Esas cosas luego te hacen quedarte pegado al monitor como idiota, cuando probablemente la otra persona efectivamente estaba escribiendo y algo sucedió que tuvo que irse o algo así y tu te quedas como tonto esperando.

- En Twitter no hay ningun compromiso de ningún tipo. Si sientes algo lo dices y quien sea que le toque ser el alma caritativa que te conteste será bueno, y si nadie te contesta no hay problema. A veces uno tiene que ir tocando las puertas virtuales de sus amigos, sin embargo mucha gente tiene la maldita mala costumbre de conectarse aún cuando no puedan hablar del todo, lo cual es un fastidio si realmente necesitas hablar con alguien. Pero bueno, que estupideces estoy diciendo, si necesito hablar con alguien LO BUSCO EN LA VIDA REAL!!!

- El Messenger es un medio de comunicación síncrono, mientras que Twitter es asíncrono. La diferencia radica en que conversar con alguien en el Messenger es algo mas parecido a una conversación real, donde alguien dice algo y espera a que el otro le responda en un periodo de tiempo definido. En Twitter no hay una conversación como tal en modo síncrono. Cuando “conversas” con alguien, sólo le estás aventando al aire alguna frase y el otro si quiere te contesta y ni siquiera en el acto, pudiéndo incluso pasar un tiempo considerable y no importar, o que a lo mejor otra persona te conteste e ir armando conversaciones entre varias personas, lo cual puede derivar en tertulias interesantes de 140 caracteres.

- Si, ya sé que en el Messenger existe el estatus personalizado, pero no hay manera de llevar un registro como tal de lo que estoy pensando y esas cosas. Hay veces que uno se quiere echar su drama.

- La favorita de los “Merodeadores”: Puedes saber de antemano lo que alguien normalmente dice o piensa sin tener que entablar una conversación con él. Revisas lo que ha dicho últimamente y si te agrada, lo sigues y ya. Sin necesidad de solicitudes de ningun tipo ni nada. (Sólo usuarios normales de Twitter). De cualquier modo, me da gusto haber conocido gente agradable de esta manera, que de otra no hubiera podido conocerlos jamas. (@__lear__ y @Mallixia_OhLaLa , gracias chavos)

En fin, de cualquier modo, nada de esto podrá jamás sustituir una conversación con gente real, tragos reales, risas reales, golpes reales, abrazos reales, etc. Ya entendieron el punto.

¿Dudas, comentarios? Bienvenidos.

Bien, ahora que lo pienso, como que no tuvo tanto sentido el malviaje, pero bueno, de esto se trata este negocio ¿no? Mmm.. me informan que esto no es un negocio.. ¡Rayos! En fin, si ya llegaron hasta aquí, ¡gracias por leerlo! ¡Hasta la próxima!

domingo, 24 de octubre de 2010

La Última Ofrenda

Un dia la descubrí descendiendo desde la nada. Caminaba con paso tranquilo entre nosotros. Nadie la miraba. Al parecer sólo yo me había percatado de su presencia. Me cautivó.

Era un poco tétrico estar observando algo que parece ser de otro mundo. ¿Estaría yo loco? ¿porque era la única persona que se percataba de su presencia? La atracción fué tal, que muy a mi pesar se fué haciendo espacio entre todas mis actividades diarias.
De pronto, aparecía, y tenía que dejar de hacer lo que sea que estuviese haciendo, dirigir los ojos hacia la nada y escuchar el paso de su caminar suave e hipnótico. No podía volver la cabeza para verla pasar detrás de mi. Sólo podía sentir sus pasos a unos cuantos centímetros de mí y escuchar los latidos de mi corazón, no sabía si eran por el miedo o por otra razón.

Un buen día decidí que las cosas no tenían que ser así. Algo había de ella que tenía que darle la oportunidad de contarme su historia. Así que un buen día, como había sucedido antes, cuando sus pasos me decían que estaba justo detrás de mi, contuve la respiración, aguardé pacientemente y me volteé. Pude mirarla deslizarse por el aire, aspiré el aroma dejado por ella en su trayecto y seguí sus pasos.
Se sentó entre la gente y tuve que conseguir un lugar que estuviera cerca de ella. La gente no la veía, no le pedía justificaciones de nada y mucho menos hablaba con ella. Yo en cambio tuve que interactuar con la gente, pues mi súbita aparición debía tener una explicación. Sólo veía bocas que se abrían y cerraban sin sentido aparente. Bla bla bla... Y ella sólo contemplando un paisaje fantasma que me esforzaba mucho por apreciar, pero que nunca logré ver.
Con el pasar de los días pude escuchar sus historias. Las echaba al aire como si realmente yo no estuviera ahí, con tono mas retórico que de diálogo. Debía poner mucha atención, pues la posibilidad de dirigir preguntas era inexistente. Las veces que yo lo intenté recibieron como respuesta una pausa ligera, un movimiento de sus ojos de lado a lado, como tratando de identificar la fuente de un sonido extraño y la continuación de su historia entre 2 desconciertos, el suyo y el mío.
A pesar de todas estas cosas, algo tenía que podía estarla observando por horas. Incluso había ocasiones en las que el proceso se invertía, ella se quedaba contemplando a la nada, mientras yo contaba alguna historia de la misma manera que ella lo hacía. Me gustaba creer que le cautivaba mi conversación, era casi un acto de fe.
Tambien había ocasiones en las que solíamos caminar por horas. Si la gente hubiera podido vernos hubiese dicho que eramos viejos conocidos.. Tambien fué inolvidable el momento en el que casi la vi sonreir, cuando escuchamos una canción al aire. Comenzó a moverse lentamente al ritmo de la música. Creo que fué lo mas cercano a bailar que estuvimos alguna vez.

Sucedió que llegó el día en el que la razón me pidió una explicación de todo. La detención súbita de mis tareas, la dilatación de las pupilas, el corazón en paro absoluto, sólo para sincronizar sus latidos con su caminar, y la sonrisa al aire mientras aspiraba el aroma a su paso. Había sido demasiado atrevimiento para algo que por definición ni siquiera podía probar que existía. Me molesté mucho ese día, porque la razón fué tan terminante con su petición, que amenazó con abandonarme si no lo hacía.. Así que, con el desconcierto de quien le han encargado una tarea casi imposible, me dispuse a pensar como iba a hacer para lograr mi cometido, si nunca había podido tener un verdadero diálogo con ella.
Pasaron varios días, hasta que escogí uno entre tantos. Habíamos salido a caminar un buen rato. Tuvimos nuestras conversaciones de siempre con las que ya me había encariñado. Siempre quise creer que era nuestro modo de conocernos. Nos sentamos un momento y quedamos en silencio. Momentos de suspenso.. Acto seguido, se puso de pie, con una actitud de enfado de quien espera algo y no llega. En un acto desesperado me interpuse en su camino y la miré a los ojos. Suspiró, y caminó hacia mi con paso seguro. Uno, dos, tres.. justo cuando creí que nos estrecharíamos en un abrazo, me atravesó con desenfado. No podía creerlo. Pude sentirla, tan fría y tan ligera como una cortina que se mueve con el viento de la ventana y te alcanza a rozar. Eso fué todo. Intenté seguirla, pero mi cuerpo estaba paralizado. Apenas alcancé a escuchar el sonido de sus pasos a lo lejos.

Cuando llegué a casa, la razón me estaba esperando en el sofá con cara de acreedora. Sólo la miré y le dije que lo había intentado con tono de desilusión. Le dije que podíamos discutirlo con unos tragos mientras me dirigía hacia la alacena. Cuando regresé, sólo alcancé a escuchar el ruido de la puerta al cerrarse. Estaba sólo.
Las horas que transcurrieron después se presentan vagas en mis recuerdos. Sin razón que te aconseje, me puse a escuchar las otras voces en mi cabeza.
Al día siguiente, como todos los días, tomó su lugar de costumbre. Me senté, esta vez no hubo diálogo. Nos pusimos de pie y anduvimos un rato. Tomamos asiento en un lugar tranquilo y solitario. Se sentó al borde de una jardinera. Me daba la espalda. Trataba de entender lo que estaba pasando, trataba de ofrecerle algo que le pudiera interesar y hablarme de tu a tu. Algo que hiciera que sus ojos vieran los míos mientras platicábamos de verdad. Fueron momentos casi eternos en los que una angustiosa subasta sin postores llega penosamente a su fin. Después de todo, ¿que podía querer un fantasma?
Me acerqué a su espalda y besé suavemente su cabello y aspiré su esencia por última vez.

Después de la despedida mi cabeza siguió dando vueltas. Las cosas no volverían a ser igual. ¿Que iba a hacer yo si volvía a escuchar aquellos pasos deslizarse desde la nada? ¿Que haría si volvía a percibir de nuevo ese aroma tan peculiar? Sólo quedaba una cosa por hacer, la última ofrenda..

Los fantasmas no oyen. Los fantasman no ven. Los fantasmas no sienten... Yo no era un fantasma, pero eso tenía remedio. La única que podía haberse interpuesto era la razón, pero hacía tiempo que había cruzado la puerta.

domingo, 17 de octubre de 2010

Charlas de café con José María Morelos


¿Se imagina lo que he pensado de mis compatriotas cada vez que traicionan lo más sagrado para enriquecerse ellos mismos?
Somos un pueblo de miedosos...

A propósito de las festividades del Bicentenario de la Independencia, y el Centenario de la Revolución, fue una grata sorpresa encontrarme con una colección de libros de "Charlas de café con..." personajes de la historia. Y entonces me puse a malviajar con un viejo problema conocido.
Hace poco reflexionaba con un amigo respecto a las clases de historia de nuestro sistema de educación. Le comentaba que definitvamente los cursos de historia de toda mi vida han sido siempre algo complicado y aburrido para mi. Creo que los cursos de la educación básica fueron muy escuetos y algo pasajero y sin chiste. No pasaron nunca de ser una clase de dictados y hacer planas sin hacer reflexiones de ningun tipo. Sin embargo, no culpo a los maestros. Pienso que, a mi gusto, la enseñanza de la historia es un reto para quien la imparte, porque la historia, como todas las historias, debe saber contarse.
Definitivamente las historias sólo nos gustan cuando nos la saben contar ¿cierto? Pues creo firmemente que lo mismo debería suceder con los acontecimientos que le han dado vida y forma al día de hoy. Justo reflexionaba al respecto cuando me encontré con estos libros.
La pregunta obligada para mí fué la siguiente: ¿Con quien me gustaría platicar?
Estaba Ignacio Allende, Vicente Guerrero, Agustín de Iturbide, Venustiano Carranza, Francisco Villa entre otros. ¿De quien me gustaría conocer la historia? Tristemente apenas logramos distinguir lo que hicieron unos de los otros en la parte de la historia que les tocó protagonizar. Entonces en mi mente traté de ir enumerando los guiones que a mi juicio les había tocado representar a cada uno. Todo iba mas o menos bien, hasta que llegué a José Maria Morelos. Mi mente estaba en blanco.
¡El del paliacate! Claro. Por ahí se escondían un poquito los “Sentimientos de la Nación”, pero que eran, quien sabe. Y nada mas.
Como es que tiene un lugar en la historia, si ni siquiera conseguimos asociarlo con el resto de los personajes históricos, a diferencia de Miguel Hidalgo o Vicente Guerrero. Entonces, ¿que hizo este señor para tener un lugar en el altar de la Independencia?
“Padre, me parece mejor que ha de ser usted un general que un capellán. Mejor tome las armas que rece por los que las toman”
Nunca volví a hablar con Hidalgo, ni a recibir nuevas instrucciones...
Fué un misterio que pude resolver con el cambiar de las páginas. Ahora todo tenía sentido. Hidalgo y Morelos se cruzaron tan sólo un par de veces en sus vidas. Sin embargo, fué tal el impacto del primero sobre el segundo, que no necesitó mas entrevistas para hacer propia la causa de la independencia y entregarse en cuerpo y alma, como buen “Siervo de la Nación”. Descubrí que efectivamente no compartía la escena con personajes primarios de la independencia, sin embargo, los nombres como Nicolás Bravo, Mariano Matamoros y los hermanos Galeana empiezan a llenar esos huecos.
Mientras la escena principal de la independencia transcurre en el centro del país y todos miramos hacia Guanajuato a la persecución y muerte de Hidalgo hacia el norte de la Nueva España, José María Morelos se dió a la tarea de cumplir firmemente con las órdenes recibidas del mismo Hidalgo:
“Le ordeno marcharse para que en la costa del sur levante tropas, tomar el puerto de Acapulco y establecer un nuevo régimen”
Instrucciones que cumplió al pie de la letra, a veces tan estrictamente que la historia le juzgará después como insensato y que de haber sido mas flexible al respecto hubiera conseguido presenciar la consumación de la tan anhelada Independencia. Las valientes historias de la toma de Acapulco, el heróico sitio de Cuautla y sus rencillas con Calleja, hasta su trágica captura y ejecución; se suceden estrepitosamente mientras esperas el conocido desenlace, tratando de averiguar que salió mal si todo iba tan bien.
No les cuento mas, de verdad, les invito a que si encuentran estos libros le den la oportunidad, al menos a uno sólo de los personajes de la historia, de que les platique su versión de los hechos, y de que sea a modo de cuento, que develemos ese misterio que ha sido para nosotros la historia de nuestro propio pais.

Les paso el dato de la publicación, son tomos por separado que igual pueden encontrar en tiendas de autoservicio o librerias de su preferencia: “Charlas de café con...” Editorial Grijalbo.

Permitan que les cuenten la historia, no que se las dicten...

viernes, 8 de octubre de 2010

El Llamado

¿Has sentido la sensación de que la tierra te llama?
Platicando con una amiga, me planteó la idea y el concepto se me hizo bastante interesante.
Me recuerda un poco a las historias de marineros en alta mar siendo atraídos por los cantos de las sirenas, o de gitanas seductoras y traicioneras. Justo cuando llegas a una ciudad nueva, te mira de frente y te guiña un ojo. Después se da la media vuelta y te invita a que la sigas. Te lleva entre callejones con paso apresurado, intentando que te pierdas en el laberinto de sus encantos. Te hipnotiza con su llamado y te atrapa con sus sonidos. Algunos caemos al hechizo, y nos quedamos con ellas... atrapados para siempre...

Luego me ofreció su malviaje y... pues aquí lo tienen.

Por cierto, hay cosas que tienes que leer en el lenguaje en el que fueron escritas para poder captar todo el mensaje. Así que se los presento en su idioma original.

Every time I set foot in a new place in which I plan to stay for at least a couple of months, there must be something… something calling out for me. From the very first night I spend in a new place I can tell how long I’ll be there, for how long the calling of earth will keep me hypnotized.
An example?...ok when I got here, to Querétaro... I came here out of a spontaneous whim. I wasn’t expecting much out of it, honestly. At the moment I got to the bus station I could feel something… in the air, in the people, in the rhythm of life around me…it all kind of gave me a welcoming hug.
I decided then to take a look at downtown… Those buildings, the night air blowing through my hair, whispering “stay” … the night lights against those ancient walls surrounding the gardens. Yellow, red, blue and green tones in every corner. Alleys that could almost tell you their stories as you walked over them. Do you get it? How a place just calls up to you? How the place knows exactly what you are looking for…what your inner self needs in order to feel at HOME and it just gives it away to you, lets you know that you’ve finally found it, and thus urges you to stay.
I need to feel that in every place I go to, so I know how long my stay there is going to be. I’ve felt it, in several places. Of course it never lasts long. That’s partly why I move. Querétaro has surprised me for the magic has lasted more than expected, then again I wasn’t really expecting much.
So maybe this is it, I’m not giving up though, there’s still something missing here. Maybe time will bring it up. Or maybe I’ll just move and find it all somewhere else… the land will let me know.
P.D. Si, Querétaro es un lugar fantástico, que alimenta la imaginación y deleita al corazón.

domingo, 3 de octubre de 2010

Johnny Got His Gun: La súplica de un muerto en vida

“Darkness imprisoning me...
...Trapped in myself
Body my holding cell”

“Give me back my life. I'm not asking for a happy life now. I'm not asking for a decent life or an honorable life or a free life. I'm beyond that. I'm dead so I'm simply asking for life... I know what death is and all you people who talk about dying for words don't even know what life is.”

¿Que puede querer alguien que no está ni vivo ni muerto? Esa es la trama del libro “Johnny got his gun” de Dalton Trumbo que ubica al lector en un contexto de la primera guerra mundial y de como los Estados Unidos empiezan a reclutar a sus jóvenes para que luchen por la democracia y la libertad.
Vale la pena decir que este libro inspiró una de las canciones mas intensas que conozco: “One” del grupo Metallica. Si, hasta para hacer música hay que tener cultura y leer, si alguien me dice canciones de Reggaeton o de banda que se basen en algun libro, estoy dispuesto a tragarme mis palabras y leer esos libros respecto a esos géneros musicales. El libro vaquero no cuenta, ja ja ja!

En fin dicho esto tengo que dar una advertencia al lector potencial: No es un libro motivacional ni es un libro de color de rosa, sin embargo, definitivamente es una historia que te invita a la reflexión. Es un libro que habla de los horrores de la guerra y del sufrimiento de un hombre que ha llegado al límite de las consecuencias que puede tener la guerra para un ser humano en el plano personal, un ser humano que no tiene piernas ni brazos ni ojos ni nariz ni oídos y aún así vive, pero sobre todo, piensa. Su mente permaneció “intacta”, sin embargo, tendrá aún un largo camino por recorrer que lo llevará al borde de la locura y desesperación.
Es un libro escrito para la cultura Estadounidense en contra de todas sus políticas bélicas y que trata a toda costa de que los jóvenes de ese país dejen de alimentar la maquinaria de guerra con sus propias vidas. Sin embargo algo hay de todo lo que dicen que puede aplicar para cualquier causa política, no necesariamente una guerra, sino cualquier cosa que involucre potencialmente un liderazgo irresponsable.

“Did anybody ever came back from the dead any single one of the millions who got killed did any one of them ever come back and say by god I'm glad I'm dead because death is always better than dishonor? “
No hay nada mas precioso que la vida, y nadie te puede pedir que la des por nada. Al menos no alguien con vida. Los únicos que tendrían derecho de pedirte que des la vida por algo serían quienes ya lo hicieron, y que saben lo que se siente. Jhonny nos cuenta que es el humano que más cerca ha estado de ser un muerto viviente, y que con toda seguridad puede decirnos que los sentimientos de orgullo, libertad y democracia son cosas que ya no importan cuando estás muerto. ¿Donde está esa libertad por la que peleó si no tiene piernas ni brazos ni sentidos con los cuáles poder disfrutarla? Es por esa libertad que quedó prisionero dentro de su propio cuerpo, sin poder ni siquiera expresar con claridad todos estos sentimientos de aversión hacia la guerra y la política.

Definitivamente esto último es lo que me hace ubicarme en un contexto mas nacional. ¿Que clase de seres humanos tan insensibles son los políticos que hablan de medidas de austeridad y le piden a la gente que se sacrifique cuando ellos no lo hacen? Johnny nos pregunta si realmente vale la pena seguir a un lider que no sabe lo que te está pidiendo, porque no lo hace, porque no lo conoce ni lo vive, sólo sabe que es necesario, y que con el suficiente poder de convencimiento logrará que tu lo hagas, logrará que tu marches en los mítines, que tu tengas un empleo miserable, que tus hijos tengan una educación y una alimentación deficiente mientras ellos mandan a sus propios hijos a estudiar al extranjero o escuelas del sector privado. Johnny nos dice que luchemos por nuestra propia causa, no sigas la bandera de alguien que no hace lo que te pide. No tiene absolutamente ningun sentido. El mundo está lleno de esos falsos líderes, pero mas aún de pobres incautos que creen en sus palabras y pelean batallas que no son de ellos y que al final pierden.

Me da mucho gusto poder conocer el libro y la canción porque se complementan de una manera impresionante. Sólo leyendo la historia puedes entender el verdadero significado de la canción. La canción bien es el final que no te cuenta la historia pero que sabes que sucederá.
Parece transcurrir una eternidad para Johnny -y para el lector- el tiempo que pasa entre que recupera la conciencia y que puede comunicarse con el mundo exterior a través de un sistema muy ingenioso. Cuando finalmente lo logra y los doctores le preguntan que es lo que quiere no sabe que decir...

¿Que puede querer alguien que no está ni vivo ni muerto?

Después de pensarlo mucho tiempo Johnny tiene 2 cosas en mente: Les pide que cuenten su historia, que le permitan a el mismo ser el fenómeno de feria que puede ir de pueblo en pueblo con un letrero sobre su cabeza que diga: “Este pedazo de carne sin forma es la guerra” “Esto es la democracia y la libertad por la que pelean nuestros jóvenes” De una forma muy irónica trata de pedirles que lo hagan, porque es el único sentido que podría tener su vida ahora. Y la otra... es terriblemente clara...

Lo último que puedo decir es que no puedes considerarte fan de Metallica si no has leido esta historia tan impresionante. La siguiente vez que escuché la canción después de leer el libro una sensación de escalofrío recorrió mi cuerpo y me impulsó a gritar el coro a todo pulmón: “Oh please god wake me!!!”

jueves, 23 de septiembre de 2010

Justa Sensación

Algunas veces la justicia llega de formas inesperadas.
Definitivamente creo que a veces hace un poco de trampa y se quita la venda de los ojos.

Comparto con ustedes este cuento corto que se me ocurrió/soñé un día que me quedé pensando en lo cruel que puede llegar a ser la Justicia, los disfraces que puede ponerse, y tambien las cosas que pueden llegar a disfrazarse de Justicia.

Finalmente la Justicia no es buena ni mala, solo es... justa.